El lobo y el pastor / La hormiga y la paloma / El perro y el caracol

Las fábulas atribuidas a Esopo (y las de Fedro) se reelaboraron durante la llamada Edad Media, en Europa y sufrieron un proceso de transformación por parte de sus narradores populares.
Al parecer, Esopo, bajo el análisis de Platón, no era de Frigia (Asia Menor) sino de Tracia, propiamente Asia, y que la Isla de Samos le dio residencia por largo tiempo. Al parecer, Esopo fue esclavo, un tipo de esclavo que era vendido como siervo, pero al parecer, como era culto, fue o llevó una vida de escribano o secretario personal de sus amos. Ya seguiremos contando más sobre este personaje, Esopo. Por lo pronto, aquí les dejamos tres muestras de fábulas poco conocidas, que se le atribuyen:

EL LOBO Y EL PASTOR
Un lobo iba atrás de un rebaño de ovejas, pero no lo atacaba. El pastor tenía muy pendiete al lobo, como enemigo que era, y lo vigilaba con atención y temor. Paso mucho tiempo y el lobo los seguía de cerca sin atacarlos nunca, ni siquiera intentaba robar alguna oveja retrasada, y el pastor pensó que más que lobo, parecía ser un perro guardián. Un día, al pastor le surgió un pendiente en la cuidad que no pudo aplazar y dejó las ovejas a cargo del lobo. El animal se dio cuenta de que era la oportunidad que estaba esperando y mató a la mayoría de las ovejas. Cuando regresó el pastor y vio el daño a su rebaño que había provocado el lobo, se dijo: Es justo que sufra, pues ¿por qué he confiado el rebaño a un lobo?
Hay quienes ponen en manos de depredadores, avaros y codiciosos sus riquezas, y con razón, las pierden.

LA HORMIGA Y LA PALOMA
Una hormiga sedienta bajó hasta una fuente para beber, pero se acercó demasiado a la orilla y el agua la rodeó y se estaba ahogando. Una paloma, encaramada en un árbol cercano se dio cuenta, cortó con su pico una hoja y la tiró de modo que se acercara por la superficie rápidamente hasta la hormiga, quien se subió y así se salvó llegando a la otra orilla. Un cazador de pájaros que andaba cerca tenía trampas preparadas porque quería cazar una paloma. La hormiga al darse cuenta, se le subió por la pierna y le mordió con todas sus fuerzas. Él, al estremecerse y gritar, jaló las trampas y la paloma se zafó de la trampa y huyó, salvándose.
Los pequeños pueden ofrecdeer grandes recompensas a sus benefactores.

EL PERRO Y EL CARACOL
Un perro que acostumbraba zamparse huevos, un día vio un caracol y lo engulló de un solo bocado. Sintió un gran peso y malestar en el estómago, y se quejó: Sufro lo que es justo, porque sin ver, me lo he echado dentro.

Quienes se meten en cosas sin reflexionar, a ciegas, se ven envueltos en situaciones desconocidas que los perjudican.

Bibliografía:
Esopo. Fábulas. Titivillus, 2015.

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2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Su dice:

    Dónde puedo encontrar más fábulas?

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    1. En la bibliografía hay dos sugerencias, ojalá te sirvan. Saludos!

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